Historia de la quiniela

¿Quién no conserva en su memoria algún recuerdo de infancia de aquellos domingos en los que, con su padre o su abuelo, se acudía religiosamente al bar del barrio a ver con los vecinos el partido semanal del equipo? Si nos ponemos a escarbar en nuestra memoria, recordaremos que una imagen recurrente en estas parroquias era la de ver a los abuelos y los padres con un pequeño papel en las manos sufriendo y esperando el resultado del partido. Y, cuando este era el contrario al esperado, solían romper o arrugar el papel para lanzarlo con rabia contra el suelo (solía ser un momento en el que, como niños, aprendíamos muchas palabras nuevas). Hoy hablaremos de la historia de la quiniela española.


¿Sabéis ya a qué papelito nos estamos refiriendo en esta escena tan habitual como costumbrista de nuestra infancia? Se trata de un pequeño papel que tiene la fuerza de reunir a las personas en torno a un partido, que hace que se compartan ilusiones y deseos con tanta facilidad con la que se pueden quebrar, que hace que renunciemos a nuestros sueños durante una semana para, nuevamente, volver a reunirnos en torno a la televisión para ver si, por fin, estos se cumplen. Sin duda, hablamos de… ¡la Quiniela!

1. La Quiniela, un juego lleno de historia 

La Quiniela aparece por primera vez en la jornada del 22 de septiembre de 1946, con un boleto de 7 partidos. Las apuestas deportivas, hasta entonces se realizaban entre las peñas de la ciudad. El siguiente cambio vino dos años después en 1948 cuando aparece la quiniela tal y como la conocemos, con el sistema 1×2. 

Desde entonces la Quiniela no ha hecho más que ganar aficionados y neófitos que, con el tiempo, han llegado a convertirse en fieles seguidores del fútbol, una fidelidad a este deporte y a la comunidad con la que lo comparte, en gran medida motivada por el sencillo 1×2. 

2. La Quiniela en la actualidad 

En estos 70 años de historia (con historias de peñas, familiares, de amigos, etc. de un sinfín de personas) la Quiniela ha tenido algunas modificaciones. Por ejemplo, en la actualidad la Quiniela incluye 15 partidos (9 de 1ª división y 6 de 2ª). Pero este no ha sido el único. 

El otro gran cambio hay que buscarlo en el cambio generacional y en la revolución informática. Cada vez es más el número de personas que decide probar suerte con las Quinielas online. Frente al formato tradicional tiene algunas ventajas, por señalar una, las casas de apuesta ofrecen por una apuesta minima premios algo más sustanciosos que las clásicas Quinielas impresas. 

Como hemos podido constatar, los cambios que se han dado en la Quiniela en setenta años, desde que apareció, han sido mínimos. Apenas pasan por un cambio de formato que bien puede achacarse a una adaptación de este juego al contexto moderno de las tecnologías (que ha sido muy motivado por la pandemia de este año y medio). Pero, en esencia, la Quiniela sigue siendo un rito que semana tras semana sigue uniendo en comunión a numerosas personas en torno a un partido. Y estos sentimientos no van a cambiar nunca.

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