Trabajadores del PEM Guiera
Monitores del PEM Guiera en una de las huelgas

Varios de los empleados más veteranos del PEM Guiera ha asistido al último pleno del ayuntamiento de Cerdanyola para quejarse de la pasividad del equipo de gobierno en los dos últimos años. el portavoz de los trabajadores ha leído un largo manifiesto acusando a Compromís per Cerdanyola de «pésima gestión» y de «desentenderse de los problemas de los trabajadores».

Manifiesto de los trabajadores del PEM Guiera

El manifiesto ha sido leído en el «plenillo» por Mario García, uno de los monitores más veteranos. Ha detallado las deficiencias en el equipamiento del Parque Deportivo Municipal-PEM Guiera, el riesgo que supone para los usuarios, las promesas incumplidas por parte de bipartito de Compromís/ERC durante la legislatura, y, muy especialmente, los abusos y despidos injustificados cometidos por parte del departamento de Recursos Humanos.

«Los trabajadores del PEM Guiera acusan al ayuntamiento de permitir que un menor de 15 años trabaje incluso en horario nocturno»

Las quejas de los usuarios y el malestar de los trabajadores ha alcanzado tintes dramáticos en los últimos meses, incluso llegando a los tribunales: Temperaturas muy por encima de los valores permitidos, goteras, vestuarios con humedades, fugas de agua, parquet defectuoso, calidad del agua de las piscinas en mal estado, situaciones de riesgo para la salud y la seguridad de los usuarios, abusos de la directiva contra los trabajadores, etc. Cuando la empresa Ebone (que acaba de abandonar la gestión del PEM Guiera) ha tratado de poner remedio, se ha encontrado con que primero debía contar con la aprobación del ayuntamiento como propietario de la instalación, pero este no ha sabido o no ha querido gestionar correctamente los problemas.

Los trabajadores del PEM Guiera acusan al ayuntamiento de permitir la contratación de un menor de 15 años que trabaja, incluso, en horario nocturno. También denuncian que ha habido despidos injustificados y que después se ha contratado a nuevos trabajadores en precario, causando un perjuicio para los usuarios del PEM Guiera. Según los trabajadores dos de sus compañeros más veteranos que se atrevieron a denunciar la situación han sido despedidos con excusas absurdas, y reemplazados casi de inmediato con excusas igualmente absurdas.

En total se han interpuesto una docena de denuncias a Inspección de Trabajo por incumplimientos de la empresa, la contratación ilegal de un menor o la presentación de 10 demandas judiciales de los trabajadores.

Promesas incumplidas por Compromís per Cerdanyola y ERC

Ejemplos claros de promesas incumplidas por el bipartito Compromís/ERC han sido las de sustituir o reparar las máquinas para la sala de fitness, o las máquinas de agua, que llevan años estropeadas. No han encontrado tiempo durante los cuatro años de mandato para gestionar estas sustituciones, pese a que tal y como reconoce la oposición, hay presupuesto más que suficiente para ello. Los trabajadores ven inexplicable la dejadez del equipo de Carles Escolà, máxime cuando no han parado de insistir en recordarlo una y otra vez.

«La justicia ha dado la razón a los trabajadores del PEM Guiera»

Los abusos contra los trabajadores han sido tan flagrantes que 9 valientes decidieron denunciarlo y ahora la justicia les ha dado la razón. En el manifiesto leído por los trabajadores del PEM Guiera acusan al gobierno de Compromís per Cerdanyola de animarles primero a denunciar y luego desentenderse una vez que la denuncia estaba interpuesta. El Ayuntamiento ha echado la culpa a los trabajadores y ha defendido que lleva «muchos meses» ocupándose del asunto sin dar más explicaciones.

Abuso de poder y finiquitos desproporcionados

Los monitores del PEM Guiera acusan al ayuntamiento de Cerdanyola de permitir que los dos socios que llevaban la dirección del PEM Guiera cometieran abusos, y que cuando uno de ellos decidió abandonar la dirección se le finiquitara con una cantidad de dinero injustificadamente elevada. Lo peor es que los dos compañeros despedidos son, a los ojos de los trabajadores, empleados públicos y que por tanto dependían del ayuntamiento y no podían haber sido despedidos.

La concejala de Deportes, Laura Benseny (CUP), ha admitido que hubiera querido solucionar las cosas antes pero que no ha podido ser. Lo curioso es que hasta hace unos meses lo negaba, e incluso acusaba a la concejala de Ciudadanos, Sonia Rodríguez, de mentir por denunciar lo mismo que ahora han ratificado los trabajadores:

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