Un despido es la decisión por parte del empresario de romper la relación laboral que mantiene con un empleado que puede darse por distintos motivos, por lo que, en la actualidad, podemos decir que existen distintos tipos de despidos: el objetivo, el disciplinario y el colectivo. El primero, el objetivo, se debe a causas económicas, técnicas, organizativas o de producción justificadas por la empresa, por lo que, en este caso, la ruptura del contrato no sería culpa del trabajador.
El segundo, el despido disciplinario, es el que se produce como resultado de un mal comportamiento por parte del trabajador, por faltas de asistencia o de puntualidad injustificadas, desobediencia de las órdenes del empresario, si existe deslealtad u ofensas físicas o verbales en el puesto de trabajo o si disminuye la productividad del empleado de manera voluntaria y continuada, entre otros casos.
En cuanto al tercero, es el despido colectivo o ERE. Dado que es el tema central que vamos a abordar, los expertos de Garanley Abogados nos van a explicar en qué consisten y qué puedes hacer si te has visto afectado tanto si trabajas en una empresa privada como si formas parte de la plantilla de la Administración Pública. ¡Sigue leyendo si quieres saber cómo garantizar tus derechos!
¿Qué es un despido colectivo o ERE?
“Cuando hablamos de ERE (Expediente de Regulación de Empleo) o despidos colectivos estamos hablando de un despido que afecta a una parte importante de la plantilla” —explican los expertos de Garanley Abogados—, “por lo que se entiende que es un hecho que tiene efectos directos sobre la economía y la sociedad” —añaden—. Por este motivo, el Estatuto de los Trabajadores impone a las empresas un procedimiento determinado para poder tramitarlo sin problemas.
Debido a ello, se trata de un mecanismo bastante complicado de ejecutar para las empresas, ya que requiere superar una serie de negociaciones mediante las cuales es posible impugnar dicho despido colectivo e incluso la justificación que la propia empresa está tratando de dar. Hay que tener en cuenta que este despido colectivo es aquél que, dentro de un plazo de 90 días se despiden 10 personas en empresas de menos de 100 empleados.
También se considera como tal si se despide un 10% de la plantilla en empresas de entre 100 y 300 trabajadores o cuando se despiden 30 personas o más en empresas que cuentan con una plantilla superior a 300 personas. A esto debemos añadir aquellos en los que la totalidad del personal de la organización se ve afectada si tiene más de 5 personas.
Además, debemos anotar que existen distintos tipos de ERES dependiendo de la finalidad y de la causa. Según la finalidad, pueden ser de extinción total, suspensión temporal o de reducción de jornada laboral. A esto hay que sumar que pueden ser por causas económicas, técnicas, organizativas y de fuerza mayor (sería el caso de las empresas y trabajadores afectados por las inundaciones de la DANA de Valencia)
¿Cómo se efectúa un ERE o despido colectivo?
Lo primero que debes tener en cuenta es que, ante un ERE o despido colectivo, como trabajador, tienes derecho a la prestación por desempleo, a la indemnización por despido, a razón de 20 días de sueldo por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades y a poder impugnar si consideras que las condiciones no son justas o no se ajustan a la situación real de la organización.
Debes tener en cuenta que, como hemos comentado, el Estatuto de los Trabajadores establece un procedimiento que se debe seguir. Lo primero es la apertura de un periodo de negociación, por escrito, dirigido a los representantes legales de los trabajadores y debe constituirse la comisión representativa de estos empleados. Este periodo debe ser de entre quince y treinta días naturales dependiendo de cada caso. La negociación debería centrarse en llegar a un acuerdo entre ambas partes.
Al mismo tiempo, se debe comunicar el hecho a la Autoridad Laboral competente y transmitir cuál ha sido el resultado de las negociaciones que se han realizado. En este escrito se debe adjuntar toda la documentación que sea necesaria para poder justificar las causas del despido colectivo y los criterios de selección que se han seguido para prescindir de determinados trabajadores, así como los plazos que se van a seguir hasta culminar el procedimiento.
¿Cómo actuar ante un ERE o despido colectivo?
Ante un ERE o despido colectivo, los trabajadores tienen derecho a organizarse en torno a sus representantes e impugnar ante la jurisdicción social la decisión de la empresa, si lo creen conveniente o consideran que se han vulnerado sus derechos. Asimismo, a nivel individual, los empleados también pueden impugnar su despido.
Ahora bien, es necesario que todo este proceso se lleve a cabo en menos de 15 días naturales en caso de empresas con menos de 50 trabajadores y en menos de 30 días naturales en caso de empresas de más de 50 empleados. A continuación, te vamos a dar algunas claves para saber cómo puedes reaccionar ante esta desagradable situación:
Buscar información al respecto
Para actuar correctamente ante un ERE o despido colectivo, lo primero que debes hacer es informarte solicitando toda la información sobre las causas, los criterios de selección que se han seguido, las medidas de acompañamiento que se van a poner a disposición de los empleados afectados y las fechas claves del proceso. Es decir, debes tener claro cuándo va a ser la presentación del expediente, las negociaciones y la ejecución del mismo.
Por supuesto, deberías ponerte en contacto con un despacho de abogados especializado en derecho laboral, como, por ejemplo, Garanley Abogados para conocer de primera mano cuáles son tus derechos y qué puedes hacer al respecto. Asimismo, también te recomendamos ponerte en contacto con tu sindicato o con el representante de los trabajadores de tu empresa para informarte, representarte en las negociaciones y obtener el apoyo emocional que necesitas en este tipo de situaciones.
Iniciar las negociaciones
Como hemos comentado, ante un ERE o despido colectivo se impone un periodo de negociación de entre quince y treinta días naturales, que deben realizar los representantes de los trabajadores. Estos deben tratar de alcanzar acuerdos que sean lo menos perjudiciales posibles para los empleados afectados y presentar alternativas, como reducción de jornada, suspensión temporal o tratar reubicar los trabajadores afectados en otros puestos dentro de la misma empresa, si no fuera posible mantener su puesto de trabajo.
Si no se llega a un acuerdo, es necesario reclamar
Si los empleados y sus representantes consideran que el ERE es improcedente o que no respeta los derechos de los trabajadores, es necesario o bien interponer una reclamación ante la autoridad laboral en la oficina de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de tu provincia o bien recurrir a la vía judicial, presentando una demanda ante el Juzgado de lo Social de la provincia en la que trabajas.
Por supuesto, en este punto, es más que recomendable contratar un abogado laboralista, como los que encontrarás en Garanley, para encontrar el asesoramiento que necesitas para garantizar que se cumplen tus derechos. Si quieres saber en qué pueden ayudarte estos profesionales, te recomendamos leer este artículo de Laboralea. Por último, diremos que, a lo largo de este proceso, debes tener en cuenta que existen distintas organizaciones que te pueden ayudar a lo largo del proceso, como por ejemplo el SEPE, que te proporcionará una prestación por desempleo si cumples los requisitos mínimos de cotización e incluso programas de formación que te ayudarán. Asimismo, también puedes apoyarte en asociaciones de consumidores y en sindicatos







